El foco

El foco es poner nuestra atención en algo. Cuando tenemos alguna meta, como por ejemplo, estudiar idiomas, una vez que con nuestra voluntad de realizarlo nos centremos en conseguirlo, poner el foco o enfocarnos, nos encaminamos a lograr nuestro objetivo. Por el camino aparecerán distracciones, otras obligaciones, personas que aparecen, como cuando nos ponemos a dieta tras un largo período de indecisión, y nos invitan a almorzar o cenar o a un asadero con los amigos, etc. Esta es una de las mayores pruebas que debemos superar para no abandonar nuestro propósito.

Pero sobre todo, pone a prueba nuestra voluntad, que no hay otra manera de trabajar que con la constancia, la motivación clara, estar bien alineados con nosotros mismos, sin apegos ni creencias limitantes que nos impidan andar la senda trazada y un autoconocimiento que nos permita saber cuáles son nuestras debilidades para superarlas. Leer Más

Me gusta o no me gusta

Las redes sociales han invadido nuestras vidas y han supuesto un cambio radical en la sociedad. Por una parte permite que estemos más interconectados, más cerca unos de otros y así compartir información entre todos, y por otra nos ata con unos hilos invisibles que si no gestionamos bien esa situación puede esclavizarnos, hasta tal punto de estar totalmente absorvidos por ellas, olvidando nuestra vida real, el placer de una buena conversación y el contacto con la gente. Leer Más

El Samurai

En el Japón antiguo, el Samurai era un guerrero diestro con la espada, la katana, a la que cuidaba para que luciera brillante y afilada, y que no abandonaba nunca, ya fuera en tiempos de paz como de guerra, capaz de cortar siete cuerpos apilados uno encima de otro. Su entrenamiento no era sólo con el manejo del arma, debía entrenar su mente, para gestionar cada situación que se le presentara, desarrollando al extremo los sentidos, incluso para adelantarse al movimiento del enemigo, pues unas décimas de segundo eran vitales para salvar su integridad. Leer Más