La vida es un boomerang

El boomerang puede ser un divertido pasatiempo, pero en realidad es un arma de caza que utilizaban los aborígenes australianos, que al ser lanzada, si no alcanza su objetivo vuelve al punto de origen. En realidad es una tecnología muy avanzada si lo pensamos bien.

La vida es exactamente igual, todo aquello que lanzamos, en forma de palabra o acción, tarde o temprano vuelve a nosotros, con la diferencia de que es indiferente que alcance o no su objetivo. De esta manera, todo vuelve a nosotros y nosotras tarde o temprano, por lo que debemos tener mucho cuidado porque vuelve cuando menos lo esperemos. Nos coge siempre desprevenidos, así el impacto es mucho más fuerte. Tanto lo positivo como lo negativo. Leer Más

La belleza

Todos y todas tenemos un concepto aproximado de lo que es la belleza. Vemos una flor y admiramos su belleza. Vemos un rostro bello y lo admiramos. Pero no deja de ser un concepto particular e individual. Lo que para alguien es bello, para otra persona no lo es. Es algo que está en nuestro interior y es fruto de nuestra evolución y del contacto con algo superior.

Por esta razón es muy importante siempre buscar la belleza, porque es una de las maneras, muy importante, de aspirar a ser mejores y evolucionar, aunque hay que tener en cuenta que la belleza no está solamente en una cara bonita o una hermosa flor, lo está en los gestos que tengamos con los demás, en cómo decidamos ver la vida, en qué aspectos centramos nuestra atención. Aquí vale lo del vaso medio lleno o medio vacío. Es una forma de ser optimistas, de ver el lado bueno de las cosas, sin dejar de darse cuenta de lo malo o feo. Esto también es una realidad, pero es una decisión, una opción. Aspirar a lo bello. Leer Más

El tren

Alguna vez en tu vida notaste que todo había empezado a cambiar. Nada era como antes. Y al pensar en ello, vuelves la vista atrás y te das cuenta que ya hace un tiempo que ocurre pero no habías reparado en ello, ya sea porque no te diste cuenta, o porque no quisiste hacerlo. Lo cierto es que comienzas a ver que las cosas ya no ruedan como lo hacían, ya no estás en esa zona de confort, como llaman ahora los psicólogos.

Todo lo tenías bien acomodado, las rutinas de siempre para que todo fuera de manera más o menos suave, sin complicarte la vida. Igual no era lo que hubieras querido para tu vida, pero al menos no había grandes sobresaltos. Y ahora, sin saber cómo, todo eso comienza a desaparecer, y cada vez la incomodidad es mayor. Dejas de estar a gusto y confortable sin haber hecho nada para merecerlo. Leer Más