La compasión

Esta es otra de esas cualidades que llevan a confusión. Generalmente tendemos a confundirla con la pena y cuando le decimos a alguien que sentimos compasión por alguien o por esa misma persona rápidamente se defiende diciendo que no quiere que sientan lástima por ella.

La compasión es ponerse en el lugar de la otra persona y entender lo que le ocurre, pero claro, para eso es preciso saber exactamente qué es lo que le ocurre, no creer que lo sabemos.

Sabemos de alguien que lo está pasando mal por alguna circunstancia, pongamos que siempre está enfadado. Nuestro corazón nos dice que está sufriendo, pero no sabemos cual es el origen de su enfado permanente, no sólo con nosotros o nosotras, sino en general. Eso despierta un sentimiento de compasión por nuestra parte. Sin embargo, no es sino en el momento en que nos damos cuenta qué lo puede llevar a ese estado en el que realmente sentimos auténtica compasión. Leer Más

El viaje en globo

Cuando una persona por alguna circunstancia quiere hacer un cambio profundo en su vida, le cuesta tanto porque tiene que hacer un cambio radical de su energía. Una persona que está acostumbrada a criticar, a juzgar a los demás, siempre en posesión de la verdad pero sin permitir que se le cuestione nada, o lo que es lo mismo, lo que vale para los demás no vale para mí. Yo puedo hacer lo que quiera, pero no le permito a nadie que me haga lo mismo.

Lo mismo con la mentira, la falsedad, aparentar lo que no se es, buscar siempre la crispación y que los demás estén también enfrentados. Levantar calumnias, la mala intención, prácticas siempre indeseables de cualquier tipo, hace que la persona se llene de una energía cada vez más densa que lo único que provoca es buscar más y más de lo mismo. Leer Más

Por mucho lío que haya, la vida está al otro lado

La primera Ley Universal dice que TODO ES MENTE. Por esta razón es fundamental que prestemos atención a nuestra mente. Lo que pensamos, de qué manera pensamos, o lo que es lo mismo, cómo gestionamos lo que pensamos. Un ejercicio muy interesante es escuchar qué decimos y cómo lo decimos. También lo es escribir. Simplemente nos ponernos a escribir sobre algo o bien dejando que salga lo que esté con nosotros en ese momento. Nos vamos a llevar muchas sorpresas.

Debemos tener en cuenta de que es una forma de meditación y saca lo que está escondido muy adentro. No hay que preocuparse por lo cruel o duro que pueda ser lo que expresamos. También pueden aflorar sentimientos y expresiones muy delicados o elevados que nunca pensamos que pudieran salir de nosotros o nosotras. Leer Más