Es tu decisión

En el artículo de El árbol de tu vida vimos cómo en la vida ocurren situaciones que nos obligan a tomar un camino, una decisión, y cómo no siempre sabemos a ciencia cierta cuál es el camino correcto. Y nunca mejor dicho, porque precisamente no es una ciencia. Es la intuición la que nos dice qué camino escoger.

Sea cual sea el camino y la manera en que lo elijamos, la decisión es nuestra. Incluso si decidimos tirar una moneda al aire o hacer caso a los consejos que nos den. La decisión última es nuestra porque finalmente nadie puede tomar la decisión por nosotros o nosotras.

Esto nos hace ser responsables de nuestras decisiones y nos hace sentir incómodos o incómodas precisamente porque es más fácil cuando nos equivocamos culpar a los demás o a la vida. Ya se ha hecho referencia a lo que decía Einstein: donde está el problema no está la solución. Las enseñanzas de miles de años nos repiten una y otra vez que para cambiar algo debemos hacer algo diferente, lo que es lo mismo que nos dijo Einstein. Leer Más

Navidad. Meditación bola de luz

En la navidad llega a nosotros y nosotras una energía muy especial e intensa. Esa es la razón por la que nos hace ser diferentes al resto del año. En unos casos pareciera que queremos a todo el mundo. En otros saca a relucir desavenencias con nuestros amigos o familiares, cosa que suele darse en la cena de nochebuena. Eso es por esa razón, precisamente. Si esto ocurre, intenta transmutarlo una vez se haya sacado todo lo negativo  y cambiar la situación definitivamente. Es un uso inteligente de la energía de estas fechas.

Son días propicios para poner en práctica el dar, amar, perdonar, disfrutar de la paz interior, practicar la compasión, tener y fomentar la ilusión y soñar, transmitir paz y aceptar a los demás como son y a sí mismos.

Está bien regalar, compartir momentos entrañables, reencontrarse con viejos amigos y la familia, pero también hacer un acto de reflexión y de reencuentro con nosotros mismos. De la misma manera que podemos intentar transmutar situaciones con otras personas, podemos hacerlo personalmente. Aprovechar esa energía especial para deshacernos de cargas pesadas que nos han acompañado tanto tiempo y poner a relucir esas cualidades antes mencionadas desde nuestro interior para con nosotros y nosotras.

Es algo importante porque no podemos seguir adelante sin el autoperdón. Entiende que las cosas ocurren por el nivel de consciencia que tenemos en ese momento y eso nos hace llegar a situaciones complicadas pero que también llevamos una mochila a cuesta en nuestra información genética heredada y que si se activan debemos sanarla para continuar adelante.

Aprovechar esa energía de la navidad facilita el trabajo, que por otra parte no es fácil, pero que hay que hacer. Seguro que viene a tu mente de una forma más o menos recurrente alguna situación con alguien en el pasado. Eso es algo que no has solucionado y debes hacerlo para seguir adelante.

Busca un momento de estar a solas y en conexión contigo. Siéntate en un lugar tranquilo con la espalda recta. Haz una relajación. Cuando te sientas en paz, cierra los ojos. Sonríe. Visualiza a la persona delante de ti. Dile que le perdonas por todo lo que te dijo o hizo. Detalla cada cosa. Luego perdónate a ti mismo o a ti misma por todo lo que le dijiste o hiciste. Detalla también todo. Igual te sorprende alguna reacción que puedes tener, pero eso es bueno, sigue adelante, no te detengas.

Ahora rodéala de una luz blanca que cada vez se hace más intensa. Se hace tan intensa que sólo ves la bola de luz. Mira cómo se aleja hasta que se desvanece poco a poco. Da las gracias por la oportunidad que te ha dado de aprender las lecciones que hayas aprendido y déjala ir.

Cuando lo sientas vuelve a relajarte y poco a poco abre los ojos. ¿Cómo te sientes? Es algo realmente mágico.

No importa que la persona ya no esté entre nosotros. Su información y su energía es la que cambiamos en nuestro interior.

Ahora te dejo con una canción que expresa todo esto de la navidad de una forma hermosa.

Vive tu propia vida

La idea original

Un día alguien tuvo la necesidad, por ejemplo de llevar a cabo un negocio, un por qué. Luego pensó en qué hacer y decidió construir un edificio. Entonces pensó para qué y decidió que para alquilar locales para oficinas. Pero no sabía cómo. Sólo sabía algunos aspectos generales y decidió contratar a un arquitecto que tiene un estilo determinado que se ajusta a su ideal de belleza.

El arquitecto pone su energía y realiza el diseño de la obra y desarrolla su creatividad para que la obra cumpla con la función que quien lo contrató tenía pensada conforme a su ideal de belleza. El aparejador utiliza sus conocimientos de matemáticas para que la estructura del edificio sea sólida y resistente para un buen día dar comienzo la obra.

Nunca empieza por el techo o el tejado. Es necesario unos cimientos que sienten las bases para que el edificio se sostenga y sea estable. Leer Más

Es importante el trabajo que desempeñamos

En la mayoría de los casos el trabajo que desempeñamos no es el que nos gustaría o el que hayamos elegido. Pero hay algo importante que muchas veces se pasa por alto. Te guste más o menos, es más importante que a lo que te dediques no sea una actividad mala para ti y para los demás. En un mundo como el actual cada vez es más complicado poder elegir o más bien no aceptar un trabajo que sea constructivo, que te ayude a realizarte o al menos que no suponga hacer lo contrario a lo que deberías.

Una actividad que suponga llevar sufrimiento a otras personas no es lo más recomendable ni para los demás ni para ti. A la larga te trae sufrimiento a ti también. Esta es la parte en la que menos se suele pensar pero es algo muy importante. Muchas personas se quejan del trabajo que tienen, de la forma de ganarse la vida, porque no es algo que le atraiga especialmente. Sin embargo, si es algo que no perjudica a nadie es bastante menos malo que otro en que puedas ganar un mejor sueldo pero que estés colaborando de alguna manera a no llevar armonía a las vidas de las personas. Leer Más