Aceptación

En otras ocasiones hemos dicho que aceptar no es resignación. Resignarse es rendirse a las circunstancias. Aceptarlas es reconocerlas para poder trascenderlas luego o aprender a vivir con ellas.

Ante cualquier situación que nos hace sentir mal o de forma incómoda buscamos mil y un argumentos para desviarnos de ella. Peor aún, cuando algunas personas de eso que se ha venido a mal llamar la new age inventan toda clase de rituales y palabras muy tiernas, utilizando términos mucho más serios como el fluir con la vida, el aceptar y algunos más que ya habrás escuchado para quedarse en una actitud muy superficial. Se quedan más en la representación teatral que en el guion de la obra. Leer Más

La devoción

La devoción es entregarse a algo inmaterial de forma plena. Es fundamental para nuestro camino de evolución porque te hace querer vivir conscientemente, con curiosidad y con la voluntad de aprender e integrar lo aprendido. Querer experimentar lo que vives afrontando lo que aparezca como esa forma de aprender imprescindible para crecer. Si actúas de esa manera, eres una persona devota. Te entregas a una causa por un bien superior, en este caso tú.

Para adquirir la maestría de Ser la devoción es el camino. Así mantenemos siempre la puerta abierta a que llegue a nosotros la experiencia y vayamos asimilando las cualidades necesarias para esa maestría. Leer Más

No juicio

De todas las cosas a las que debemos prestar atención, quizá de las más difíciles sea el no emitir juicios. Desde pequeñitos convivimos con la práctica de emitir juicios sobre casi cualquier cosa y persona. No es que se haga con mala voluntad, aunque en ocasiones si puede serlo, sino una práctica que heredamos y con la que convivimos dondequiera que estemos.

Pero ¿qué es eso? Si vemos a una persona y por su aspecto nos formamos una opinión sobre ella, ya estamos enjuiciando. Ante una situación de la que tengamos más o menos información, si damos nuestra opinión, estamos emitiendo un juicio de valor. Pero vamos aún más allá: escuchamos una noticia de un hecho cualquiera, y rápidamente en lugar de ponernos en lugar de los protagonistas del hecho en cuestión nos lanzamos a dar nuestra opinión y al mismo tiempo estamos dictando sentencia. Luego, en otro momento escuchamos la versión de alguno de los implicados o de otra persona, y nos hace dudar. Ya no estamos tan seguros, porque como en los juicios siempre hay atenuantes. Leer Más

Tu palabra tiene poder

Cuando hablé de la conversación en este artículo hice referencia a escuchar y a hablar. Ya hablé de escuchar, ahora toca el otro aspecto. Cuando hablamos lo hacemos por medio de la palabra. Ya he hecho referencia al artículo de Masaru Emoto en otras ocasiones y esta vez también es necesario hacerlo. La palabra tiene una vibración y ésta una frecuencia. Esta frecuencia puede ser alta o baja y el Sr. Emoto ya demostró lo que ocurría en cada caso.

Podemos apreciar lo importante que es, pues, la palabra. Cómo la usamos, qué decimos, y para qué y cuándo la empleamos. El efecto que tiene ocurre tanto en nosotros o nosotras como en los demás a quienes va dirigida. Por esta razón es muy importante prestar atención al uso que de ella hacemos, tal como vimos en el artículo de las etiquetas de alta vibración.

No es algo nuevo, aunque a partir de que lo demostrara el Sr. Emoto cobró mucha más importancia, debido a que ahora quedaba demostrado lo que siempre habían dicho maestros a lo largo de la historia. Leer Más

La paciencia

En el anterior artículo hablamos de la práctica de la paciencia, pero ¿por qué es tan importante? Cada vez que nos hemos propuesto algo solemos quererlo inmediatamente. Cuando las personas se asoman al mundo espiritual y escuchan hablar de los decretos, rápidamente se ponen a decretar, repitiendo oraciones una vez tras otra esperando que se cumpla todo y de la manera que imaginaron.

Hay mucha ignorancia y atrevimiento por parte de algunas personas que cuando aprenden algo con un curso de fin de semana, rápidamente se ponen manos a la obra a dar seminarios, cursos o lo que sea. Han obtenido una receta que alguien le dijo a su vez que funciona y la ponen en marcha, no en su vida, sino en la vida de los demás. Leer Más

La compasión

Esta es otra de esas cualidades que llevan a confusión. Generalmente tendemos a confundirla con la pena y cuando le decimos a alguien que sentimos compasión por alguien o por esa misma persona rápidamente se defiende diciendo que no quiere que sientan lástima por ella.

La compasión es ponerse en el lugar de la otra persona y entender lo que le ocurre, pero claro, para eso es preciso saber exactamente qué es lo que le ocurre, no creer que lo sabemos.

Sabemos de alguien que lo está pasando mal por alguna circunstancia, pongamos que siempre está enfadado. Nuestro corazón nos dice que está sufriendo, pero no sabemos cual es el origen de su enfado permanente, no sólo con nosotros o nosotras, sino en general. Eso despierta un sentimiento de compasión por nuestra parte. Sin embargo, no es sino en el momento en que nos damos cuenta qué lo puede llevar a ese estado en el que realmente sentimos auténtica compasión. Leer Más

La belleza

Todos y todas tenemos un concepto aproximado de lo que es la belleza. Vemos una flor y admiramos su belleza. Vemos un rostro bello y lo admiramos. Pero no deja de ser un concepto particular e individual. Lo que para alguien es bello, para otra persona no lo es. Es algo que está en nuestro interior y es fruto de nuestra evolución y del contacto con algo superior.

Por esta razón es muy importante siempre buscar la belleza, porque es una de las maneras, muy importante, de aspirar a ser mejores y evolucionar, aunque hay que tener en cuenta que la belleza no está solamente en una cara bonita o una hermosa flor, lo está en los gestos que tengamos con los demás, en cómo decidamos ver la vida, en qué aspectos centramos nuestra atención. Aquí vale lo del vaso medio lleno o medio vacío. Es una forma de ser optimistas, de ver el lado bueno de las cosas, sin dejar de darse cuenta de lo malo o feo. Esto también es una realidad, pero es una decisión, una opción. Aspirar a lo bello. Leer Más

La alquimia en nuestras vidas

En la Edad Media se conocía algo que se dio en llamar Alquimia, que era el proceso de convertir el plomo u otras sustancias sin valor en oro. Muchas películas, cuentos y novelas hacen referencia a ello. Independientemente de si esto es o no posible lo que nos importa es el proceso. Convertir algo sin valor en algo preciado. Ese es el proceso alquímico. Y ese debería ser uno de nuestros objetivos en la vida. Dar el valor y el sentido correcto a nuestra existencia y transformar o transmutar situaciones difíciles o desagradables en algo positivo, bueno, incluso hasta bello. Leer Más

La calma

Creo que todos anhelamos la calma, de una u otra manera. Pero también se presta a confusión, ya que algunas personas pueden entender que la calma es ser pasivo o estar siempre como aletargado. No es esto precisamente.

Es un estado al que debemos aspirar todos y todas para precisamente poder continuar nuestra evolución. Sin calma, no podemos estar atentos, como ya se dijo en este artículo. Es una señal de tener nuestras emociones controladas, no solamente para cuando todo está tranquilo en nuestra vida, sino para precisamente cuando las cosas están revueltas. Es imprescindible mantener la calma para así tomar las mejores decisiones, conectar con nuestro Ser y conseguir la paz interior tan necesaria.

Esto también es algo que se refleja en los demás, pero ojo, también puede producir un choque con personas que no la tengan controlada. Es algo que puede molestar a personas que son fácilmente irritables, por esa razón debemos estar atentos y atentas para no devolver esa energía de ira o de nerviosismo. Leer Más

La cara de la alegría

Al pasar en la guagua lo veía en la calzada. Aprovechaba las paradas que el semáforo al ruborizarse obligaba hacer a los conductores para pedir la voluntad a sus ocupantes, siempre con una sonrisa en el rostro y saludando a su paso a todos. Con una muleta en la mano izquierda para apoyar su curvo cuerpo, seguramente por el peso adquirido a través de los años de acontecimientos acaecidos en su vida.

Aunque su rostro siempre mostraba una sonrisa que no se veía forzada, las arrugas de su cara demostraba que su vida hacía mucho tiempo que no era fácil. Portaba un pequeño transistor a pilas que le hacía compañía en su soledad, tal vez elegida, un pañuelo enredado en su cuello, pelo gris largo y barba igualmente gris que le cubría todo el cuello y parte del pecho. Leer Más