Navidad. Meditación bola de luz

En la navidad llega a nosotros y nosotras una energía muy especial e intensa. Esa es la razón por la que nos hace ser diferentes al resto del año. En unos casos pareciera que queremos a todo el mundo. En otros saca a relucir desavenencias con nuestros amigos o familiares, cosa que suele darse en la cena de nochebuena. Eso es por esa razón, precisamente. Si esto ocurre, intenta transmutarlo una vez se haya sacado todo lo negativo  y cambiar la situación definitivamente. Es un uso inteligente de la energía de estas fechas.

Son días propicios para poner en práctica el dar, amar, perdonar, disfrutar de la paz interior, practicar la compasión, tener y fomentar la ilusión y soñar, transmitir paz y aceptar a los demás como son y a sí mismos.

Está bien regalar, compartir momentos entrañables, reencontrarse con viejos amigos y la familia, pero también hacer un acto de reflexión y de reencuentro con nosotros mismos. De la misma manera que podemos intentar transmutar situaciones con otras personas, podemos hacerlo personalmente. Aprovechar esa energía especial para deshacernos de cargas pesadas que nos han acompañado tanto tiempo y poner a relucir esas cualidades antes mencionadas desde nuestro interior para con nosotros y nosotras.

Es algo importante porque no podemos seguir adelante sin el autoperdón. Entiende que las cosas ocurren por el nivel de consciencia que tenemos en ese momento y eso nos hace llegar a situaciones complicadas pero que también llevamos una mochila a cuesta en nuestra información genética heredada y que si se activan debemos sanarla para continuar adelante.

Aprovechar esa energía de la navidad facilita el trabajo, que por otra parte no es fácil, pero que hay que hacer. Seguro que viene a tu mente de una forma más o menos recurrente alguna situación con alguien en el pasado. Eso es algo que no has solucionado y debes hacerlo para seguir adelante.

Busca un momento de estar a solas y en conexión contigo. Siéntate en un lugar tranquilo con la espalda recta. Haz una relajación. Cuando te sientas en paz, cierra los ojos. Sonríe. Visualiza a la persona delante de ti. Dile que le perdonas por todo lo que te dijo o hizo. Detalla cada cosa. Luego perdónate a ti mismo o a ti misma por todo lo que le dijiste o hiciste. Detalla también todo. Igual te sorprende alguna reacción que puedes tener, pero eso es bueno, sigue adelante, no te detengas.

Ahora rodéala de una luz blanca que cada vez se hace más intensa. Se hace tan intensa que sólo ves la bola de luz. Mira cómo se aleja hasta que se desvanece poco a poco. Da las gracias por la oportunidad que te ha dado de aprender las lecciones que hayas aprendido y déjala ir.

Cuando lo sientas vuelve a relajarte y poco a poco abre los ojos. ¿Cómo te sientes? Es algo realmente mágico.

No importa que la persona ya no esté entre nosotros. Su información y su energía es la que cambiamos en nuestro interior.

Ahora te dejo con una canción que expresa todo esto de la navidad de una forma hermosa.

Vive tu propia vida

La meditación III. Contemplar las cosas tal como son

En este caso se trata de ver las cosas tal y como son. Si miramos una flor, pues simplemente quedarnos con eso. Que es una flor. No ir más allá. Si nuestra mente empieza a dar vueltas y vueltas, a calificar, describir, etc. debemos observar qué es lo que cuenta para ver cómo pensamos, cómo vemos las cosas desde una perspectiva más irreal, con la intervención de la mente.

Esto nos sirve para cuando estemos en alguna situación o con alguna persona y nuestra mente comience a ir de aquí para allá. Poniendo cosas que no son, como cuando escuchamos a alguien. En lugar de simplemente escuchar, comenzamos un diálogo interno que nos desvía de lo que la otra persona nos está diciendo. Leer Más

La meditación (II)

Como vimos en el artículo anterior sobre la meditación lo primero es la relajación y la concentración. Necesitamos estar completamente relajados para poder centrar nuestra mente, lo que es importante porque si estamos dispersos, no podemos llegar a meditar. A la vez, cuando llevamos un rato concentrados sin darnos cuenta ya estamos meditando. Hay quien dice que hay cuarenta y dos mil tipos distintos de meditación. Hay muchos libros al respecto y cuando vayas alcanzando práctica, puedes indagar más en el tema. Aquí tienes un curso de Ramiro Calle con treinta y nueve clases que poco a poco va enseñando cómo avanzar desde cero.

Ahora puedes poner en práctica la concentración tal como vimos en el artículo del blog mencionado al principio. Siéntate en un parque, junto al mar, un río, en cualquier entorno natural. Cierra los ojos, pon la espalda recta, la cabeza también recta para que el cuello esté sin forzar y las manos sobre las rodillas con las palmas hacia abajo. Haz tres respiraciones profundas, inhalando y exhalando por la nariz. Vete quitando tensión desde los pies hasta la cabeza lentamente. Pies, tobillos, rodillas, pelvis, glúteos, abdomen, tórax, hombros, brazos, codos, muñecas, manos, cuello, cabeza. Leer Más

La meditación

La meditación básicamente es un ejercicio de introspección y autoobservación. Es reencontrarse consigo mismo y eso es precisamente a lo que muchos, cuando no hemos practicado, tenemos miedo: a ver realmente cómo y qué somos. Según vamos avanzando vamos conectándonos con planos superiores pero lo más importante es utilizarlo para vivir el presente. Saber estar conectados con el momento presente, con lo que estamos viviendo, con nuestra realidad.

Esto hace que podamos aislarnos de distracciones que provoca que estemos influenciados por lo externo, nuestro entorno, los mensajes que nos llega de los medios de comunicación y de todo lo que nos rodea día a día. Este es un ejercicio que no es que nos aisle del mundo, sino que más bien hace que nos vayamos encontrando a nosotros mismos. Leer Más